jueves, 7 de noviembre de 2013

España bonita_ Véjer de la frontera

Buenas noticias, camaradas. Debido a la presión, parece que el Ministerio de Educación ha rectificado y este año sí contaremos con esta parte de la beca, y estoy muy contenta por ello :) 

Sin embargo, parece que sólo por este año, por lo que se están recogiendo firmas para que no desaparezca esta gran oportunidad que se nos da a los estudiantes de completar nuestra formación en el extranjero. Seguimos en ello.

Y ahora, al lío. Carmen, de milowcost blog, ha propuesto que el primer jueves de cada mes nos vayamos de ruta por España. De ruta virtual, claro. El objetivo es conocer rincones bonitos, a la vez que favorecemos el turismo del país. 

Para este mes de noviembre en el que ya no nos libramos del frío por mucho que no nos guste, les propongo que me acompañen a Véjer de la Frontera. 




Véjer es un pueblo blanco del interior gaditano precioso en el que nos perdimos paseando el pasado verano. De calles empedradas, murallas antiguas, casitas bajas, patios preciosos y plantas cuidadas, os aseguro que la visita merece la pena. Pasen y vean.









martes, 5 de noviembre de 2013

La vida del estudiante_ ser bueno y que no se reconozca

Todos sabemos que las cosas van mal. Continuamente escuchamos noticias que nos dejan petrificados, y de todo tiene la culpa, según parece, la crisis. Y aunque sé que este es un blog de cosas bonitas y cosas que unen, y que no se lleva eso de publicar algo que pueda hacernos parecer "menos-perfectos" en las redes sociales, permítanme que hoy barra para mi terreno. 

Porque aunque parezca que no por la poca importancia que se le da en nuestra sociedad, la educación también une, y sí, también ata. Ata personas y hace que la sociedad pueda crecer y mejorar, pues la formación nos permite evolucionar, tanto por dentro como por fuera. 

El problema viene cuando la gente encargada de regular todo aquello que tiene que ver con la educación no cree en ella o, lo que es peor, ni siquiera les importa.

¿Consecuencias? Gente que no puede estudiar, que tiene que dejar la carrera, que no puede completar su formación con un máster o con una beca erasmus, o gente que, no ve reconocido su esfuerzo y sus horas de trabajo por cláusulas sin sentido. 

Y es que en lo que va de curso me he quedado sin dos becas a las que optaba y que ni siquiera es que me las hayan denegado tras solicitarlas. La primera la de excelencia de la Comunidad de Madrid, por un expediente por encima del 9,5 en segundo año de carrera, que por si ustedes no lo saben puede solicitarse a partir del 9. Pues bien, este año tras rellenar la solicitud online aparecía un cartelito que decía que no podía imprimirla por no haber sido beneficiaria de la beca el año de ingreso a la universidad. Sí, sí, han leído bien, el requisito era haber sacado más de un 12,7 en la nota de acceso y haberla recibido, independientemente de la nota del año anterior, como siempre había ocurrido. Absurdo, lo sé, imaginen la cara que se me quedó después de estar convencida de que este año, después de tanto esfuerzo, iban a reconocérmelo.

Después de muchas quejas de alumnos (y familias) afectados por semejante injusticia, decidieron cambiar esa cláusula. A algo más absurdo aún: ahora había que haber sido beneficiario de tal beca en cursos anteriores (no sólo el de acceso). Efectivamente: la misma injusticia y, en mi caso, el año pasado a pesar de optar a ella, como hubo alumnos con más nota me fue denegada (pero con unas bases justas, así que nada que decir de la resolución del año pasado). Mi depresión iba en aumento, pues era una cantidad de dinero que me venía muy bien para el Erasmus en Helsinki que me han concedido para el segundo semestre de este curso. 

Y aquí llega la segunda beca y el segundo batacazo. Resulta que en el BOE del 29 de Octubre se aprobó que sólo los alumnos que el año pasado recibieron la Beca General del Estado (que también me fue denegada, aunque las bases son las bases así que es comprensible) recibirán el dinero que aportaba el Estado a las becas Erasmus. El problema es que entra en vigor para la convocatoria 2013-2014. Exacto, la que ya ha empezado, por la que hay gente que ya lleva tres meses en un país extranjero que contaba con un dinero que NO va a recibir, y con otros que estamos a punto de irnos y que nos planteamos renunciar. Hasta hoy no había traspasado a los medios esta noticia y nadie nos ha informado de nada, lo que me enfada aún más, si cabe.

Esto por no mencionar la subida del 60% del precio del crédito universitario en sólo dos años, la tremenda disminución de becas de comedor y de libros, etcétera. Parece que desde arriba se están esforzando en cargarse todo el sistema educativo, a la vez que defienden una enseñanza de calidad y que premia la excelencia, mientras que los últimos de esta cadena no hacemos más que recibir malas noticias y sufrir las consecuencias de esta destrucción. 

Pero he decidido que no voy a rendirme, que por suerte tengo una familia que me apoya y que sí defiende la educación por encima de cualquier otra cosa y no dejarán que no pueda formarme. Seguiré adelante y espero que los que estén en la misma situación también puedan, de una manera u otra encontrar su camino. Pues es la única forma de que cuando lleguemos a donde queremos llegar, podamos darles en las narices, ya que estaremos orgullosos de no haber dejado que nos hundieran y, lo que es más importante, habremos luchado y nos habremos esforzado lograr nuestros sueños y metas. 

De nada sirve dejarse achantar a la primera de cambio; somos fuertes y no podemos permitir que nos hundan. Tenemos que creer en nosotros mismos o nadie lo hará; somos buenos y si nadie es capaz de reconocérnoslo, tendremos que ser nosotros los que empecemos por creérnoslo.



Espero que me aplaudáis cuando me gradúe y diga esto en mi discurso.
Lo siento por el rollo, camaradas, pero es mejor estar juntos en esto :)

 Vit.


 

lunes, 4 de noviembre de 2013

La vida del estudiante_ Massart pizza

Tengo varias teorías acerca de lo que fui en otra vida. Una de ellas es, sin duda, que fui dueña de una trattoria italiana. Es oler una pizza o pasta y se disparan mis sentidos, no puedo evitarlo. Cada vez que celebramos mi cumpleaños vamos a un italiano estupendo al lado de casa del que les hablaré en otra ocasión. 


Aunque no está mal de precio, cuando salgo con amigas tenemos que ajustarnos al "PEBM" (a.k.a. Presupuesto Estudiantil Bajo Mínimos), y aunque de vez en cuando (#yoconfieso) acabemos en algún sitio de comida rápida, por lo general buscamos sitios baratos, con buena comida y, si están bien decorados, mejor que mejor. 

Uno de los sitios que están en lo más alto del ránking CBBB (Comer Bien, Bonito y Barato) es Massart Pizza, una pizzería en Moncloa con mucho encanto. La descubrí hace un par de años y creo que he llevado a todos mis amigos a comer o cenar allí alguna vez.


Os pongo en situación: viernes, hemos quedado a las 22.30 en Moncloa y la eterna duda: ¿mejicano o pizzería? Decidimos probar si hay sitio en la pizzería, pues es pequeña y normalmente está llena y, si no, cenar en el mejicano. Cuando nos acercamos al local, vemos que está cerrado pero, justo cuando íbamos a empezar a hiperventilar, A. lee en el cartel que hay en la puerta que sólo se han mudado de local a Isaac Peral, 4, y tras un "ufff" generalizado, vamos en su búsqueda. 


Casi nos pasamos de largo pero menos mal que estuvimos atentas porque ¡no puede ser más bonito! Han decorado el local con aire industrial, dejando algunas paredes con ladrillo visto y otras pintadas de blanco, han puesto baldas con macetas de flores secas preciosas, y una barra espectacular. 

 

Eso por no hablar del mobiliario... yo creo que a partir de ahora me voy a ir a vivir a Massart porque esas mesas y sillas desvencijadas y distintas unas de otras con lámparas antiguas hacen que sea un sitio de lo más acogedor y bonito a más no poder. La iluminación es otra de las cosas que más me gustó, con esas lámparas hechas de bombillas que cuelgan del techo encima de la mesa y aportan una luz tenue perfecta.



Además, en la pared del fondo han puesto objetos vintage como lecheras antiguas o bolsas de yute, y tiene un hueco por el que puedes ver cómo van haciendo las pizzas que has pedido (y lo mejor es que no sólo se ven, ¡lo mejor es que se huelen!).



La planta baja también está decorada de la misma manera y han colocado un proyector (tranquilos, haré el esfuerzo de descubriros el uso que le dan). 

 
Pero vayamos a lo importante, que con tanto rollo no les he hablado de la comida y es que esas pizzas... ¡qué pizzas! Tienen muchísima variedad y la masa es muy fina. Os lo digo yo, que siempre me dejo los bordes y de estas pizzas me lo como todo, todo y todo; tendríais que haber visto la cara que le pusimos al pobre camarero cuando hizo el amago de llevarse los platos cuando aún quedaban dos porciones... 

Con el cambio de local también han incluido en su carta novedades como pasta, algunos entrantes y postres, que aún no hemos probado pero seguro que caerán en las siguientes visitas.¡Ah! y otra de las cosas que tenemos que ir a probar es su brunch. 



Sin duda, una pizzería 100% recomendable con un ambiente cuidado y con un precio muy económico (un menú de pizza+refresco varía entre los 7 y los 10 euros si no recuerdo mal). 

Así que ya saben, si necesitan animar ese lunes y creen que una pizza puede ayudar, no duden en pasar por Massart que, aunque lo parezca, no me ha patrocinado para redactar este post ni tengo acciones, se lo prometo.


Nos leemos mañana, camaradas. Y si no me encuentran, búsquenme en Massart =) 

Vit.

P.D: todas las imágenes son del facebook de massart pizza excepto las cuadradas, que las hice el viernes con poca luz y las que he publicado en instagram (atteblog), así que no me lo tengan encuenta. 

viernes, 1 de noviembre de 2013

ätte. El regreso.


Lo sé, lo sé, camaradas. 

Esto no tiene perdón. Llevo todo el día pensando en alguna excusa convincente... 


Las vacaciones (¿dónde quedan esos días?) que se pasaron volando;


la vuelta a casa y, con él las fiestas del pueblo (y sus días correspondientes necesarios para recuperarse); 



el regreso a la universidad, la rutina, las clases particulares a mis niños, y los madrugones (snif);







 y lo peor de todo ha sido este frío que me ha pillado desprevenida esta semana.


Todo el día pensando y al final sin ninguna excusa que suene medianamente creíble, queridos. Es que esto de tener un blog es una gran responsabilidad, no nos lo podemos tomar a la ligera y en cuanto una quiere escribir y contar cosas de calidad pues tiene que pensárselo muy mucho. 

Así que ya está bien de "el lunes empiezo" como si de la dieta se tratara. He decidido dejarlo por escrito que así son testigos de mis buenas intenciones y todos sabemos que si me las dejo para Año Nuevo luego no las cumplo :)

Nos leemos el lunes (esta vez de verdad)

¡Disfruten del fin de semana!


Vit.